Cuando los primeros humanos pisaron este continente se encontraron con que ya estaba colonizado y desde el primer momento establecieron relaciones de respeto con todo lo que habitaba esta tierra: plantas, animales, ríos, montañas; ellos sabían que su bienestar dependía en gran medida de todo lo que habitaba alrededor y cada objeto o ser vivo era visto como hermano de la gran familia que siempre hemos sido. Los lobos, por ejemplo, eran reverenciados, ejemplos de fortaleza, organización y sacrificio.
Las cosas cambiaron cuando llegaron los hombres que no respetaron ni siquiera a sus congéneres, los lobos, como todo lo demás, fueron vistos como un estorbo y comenzó la guerra de exterminio en varios frentes: destrucción de bosques, cacería indiscriminada, hasta historias y cuentos de un tal lobo feroz que propagaron un temor infundado, pues nunca una persona ha muerto por ataque de lobos. El miedo ha orillado a la gente a masacrar hasta la extinción a muchas especies de animales que antes fueron importantes para muchas culturas.
A principios de los años ochentas los últimos ejemplares de Lobo Gris Mexicano o Canis Lupus Bayleyi, como también nos dicen, fueron atrapados para intentar salvarlos de la extinción total, gracias al trabajo de organizaciones civiles e instituciones gubernamentales de Estados Unidos y México casi 30 años después comenzó el repoblamiento en los estados fronterizos de las dos naciones, este 29 de Marzo se cumplen 21 años de ese hecho esperanzador y digno de celebrar con una #LoboWeek, la semana del Lobo Gris Mexicano, un pretexto para unir voces y publicaciones que impulsan un cambio en nuestras relaciones con el medio ambiente.
Aún perduran los prejuicios contra los lobos, principalmente de ganaderos que nos ven como una amenaza, también persiste la destrucción de los bosques por empresas mineras, talamontes y el enemigo mas reciente: el crimen organizado, pero hay una nueva casta de guerreros de todos los colores y en todos los lugares que están trabajando por un cambio de paradigmas, una nueva relación con nuestra madre común que ya está dando resultados: muchas especies que se creían extintas han sido redescubiertas y así como los lobos están dando testimonio de que cuando se trabaja a favor de la Madre Tierra ella responde y la vida se abre camino.